Martiño Rivas, becario de máster de 2010, comienza el rodaje de la tercera temporada de la serie ‘Las chicas del cable’


Dice que siempre va corriendo, pero sin saber muy bien a dónde. Una entrevista con él es una aventura y hay que leer entre líneas algunas de sus confidencias. Hijo de un reconocido escritor gallego, sus recuerdos le remiten siempre a la ‘tierriña’. Han pasado unos cuantos años desde ‘El internado’ que le dio a conocer. Hoy sigue triunfando como uno de los protagonistas de ‘Las chicas del cable’.

¿Cómo ha sido la travesía desde ‘El internado’ a ‘Las chicas del cable’?
Salimos de puerto, desde la ensenada de ‘El Internado’, y el mar estaba calmo. El pecho gemía por una ración de aventura y navegamos con rumbo incierto, orientándonos con las estrellas y dejándonos arrastrar por los arrebatos caprichosos de las corrientes. Y así, viajando de aquí para allí, escuchamos dulces canciones y fuertes blasfemias, que nunca antes habíamos oído. Acariciamos animales, masticamos plantas y nos dormimos en hierbas húmedas y en colchas de retamas secas. Y una mañana, mientras paseaba por la cubierta de la nave, que andaba yo fascinado porque llovía pero también hacía sol, me enredé con gusto en los cables de las chicas. Es una dama misteriosa la travesía.
¿Queda algo del joven Marcos en Carlos Cifuentes?
El anhelo cumplido de llevar trajes de lana fría hechos a medida.
¿Nos hemos perdido a un gran escritor, que siguiera la estela paterna?
No valores la perdida en esos términos, piensa que habéis ganado un gran bailarín.
¿Qué te da la interpretación que no encuentras en otra actividad de la vida?
La ficción es un universo pautado. Tiene el reto de crear una ilusión de vida, pero en realidad en curso está predeterminado. Te expones a ciertas sorpresas o imprevistos, pero de un grado menor si lo comparas con la vida. En la ficción sabes de antemano lo que le va a suceder a tus personajes, sabes cómo empieza la historia y sabes cómo termina. Eso me da tranquilidad y me permite bajar la guardia.
¿Un recuerdo recurrente cuando miras atrás?
La niebla que avanza hacia mi casa desde el río.
¿Cuándo consigue uno ser la mejor versión de ti mismo?
Normalmente entre el segundo y el tercer chupito de licor café.
¿Existe una receta para la felicidad?
Que el conseguir exija un esfuerzo. Cuando las cosas te vienen dadas pierden su valor, la gratificación que producen es superficial. Tienes que haberte arañado, aunque sea un poco, en las espinas de los arbustos
Una extravagancia que no puedas evitar
A veces me pongo el pasodoble ‘En el mundo’ para despertarme.
¿Solo el amor se permite una gran locura?
El amor y el hambre
El rasgo de tu personalidad que no querrías que heredase nadie
¿Nadie? Te has puesto muy trascendente. No tengo nada ni tan malo ni tan chévere.
¿Hay una fórmula mágica para superar un mal día?
No
¿Algún vicio es sano?
Pfffff
Un placer prohibido que te permites
Robarle el wifi al vecino.
Un don que la naturaleza te ha negado
El de la conducción de vehículos a motor.
¿Algo que te desquicie?
El desperdicio de recursos, el uso indiscriminado del plástico, la degradación de nuestro entorno, los crímenes medioambientales, la falta de sensibilidad hacia la naturaleza.
Esa pregunta incómoda que siempre te hacen
¿Y tú quién eres?
¿Una mentira piadosa a mano?
No llevo mentiras en la manga.
¿Qué te intimida hasta el punto de sacarte los colores?
Una partitura con muchos sostenidos.
¿Un lema vital que lleves por bandera?
Malo será…
¿Cómo llenarías un año sabático?
Aprendería a dar saltos mortales.
Ese lugar en el que te encontraría si decidieras perderte
Un escenario vacío.
¿Tres palabras que te definan?
No me tientes.
¿Un amor platónico?
Pam Grier.
¿Recuerdas lo mejor que hayan dicho de ti?
Yo jugaba en el Relámpago de Elviña. El entrenador de fútbol, Quintana, en el descanso del partido me dijo: “Martiño, nunca he visto a nadie que corra tanto como tú en un campo de fútbol. Pero tampoco he visto a nadie que corra tanto sin sentido.
¿Y esa crítica que, por ser verdad, más te ha dolido?
No, me hizo pensar sobre la naturaleza de mi ser. Y me pareció una reseña muy certera. Siempre voy corriendo, pero sin saber muy bien hacia dónde. Ando por ahí, cazando sombras
Un propósito que nunca cumples
Irme pronto a la camita. Meterme temprano en el sobre.
Un miedo que no sepas superar
La pérdida.

 

Fuente:

El Mundo 6 FEB. 2018 

Autora: AMALIA ENRÍQUEZ